Terreno real en zonas de selva
Filtramos la biomasa para obtener las cotas del suelo desnudo. Es la base del diseño de vías, acueductos y líneas de transmisión donde la vegetación impide ver el terreno.
Millones de pulsos láser por segundo, varios retornos por pulso. Donde la fotogrametría solo ve copas de árboles, el LiDAR llega al suelo y entrega el terreno real con precisión centimétrica.
Cada pulso láser que sale del sensor se divide al tocar la vegetación: una parte rebota en la copa, otra en las ramas y otra alcanza el suelo por los huecos del follaje. Clasificando esos retornos separamos la superficie de lo que hay debajo.
Así llega la nube del vuelo: todos los retornos juntos.
Sensor LiDAR en plataforma RPAS Filtramos la biomasa para obtener las cotas del suelo desnudo. Es la base del diseño de vías, acueductos y líneas de transmisión donde la vegetación impide ver el terreno.
Detectamos catenarias, modelamos torres y medimos la distancia de la vegetación a los conductores para verificar las distancias de seguridad.
Mapeo móvil de plantas, vías y entornos urbanos para ingeniería inversa, detección de interferencias y modelado BIM.
Cada plataforma lleva un sistema inercial de grado táctico que registra la trayectoria exacta del sensor: es lo que convierte millones de distancias en coordenadas.
Corredores, lotes y zonas boscosas de cientos de hectáreas, sin exponer al personal.
Vías y entornos urbanos capturados a velocidad de tráfico.
Interiores, túneles y plantas donde no hay señal satelital.
Cada proyecto se entrega con un paquete definido desde la propuesta, en formatos que su equipo ya usa.
Suelo, vegetación, edificaciones y ruido separados en clases.
El suelo desnudo, una vez filtrada la vegetación.
La superficie con copas, estructuras y cables.
Vectorizadas al intervalo que pida el diseño.
Longitudinales y transversales para diseño vial o de redes.
Le enviamos una muestra de los entregables de un proyecto de LiDAR ya terminado, para que vea el nivel de detalle antes de contratar.
Pedir la muestra por WhatsAppNo atraviesa las hojas, pero cada pulso láser puede generar varios retornos: parte de la energía rebota en la copa y otra parte llega al suelo por los huecos del follaje. Al clasificar los últimos retornos se reconstruye el terreno bajo el bosque, algo que la fotogrametría no puede hacer porque solo ve la superficie visible.
En terreno descubierto ambas entregan precisiones centimétricas y densidades parecidas. La diferencia está en lo que ven: el LiDAR mide con su propio láser y registra varios retornos, por lo que llega al suelo bajo la vegetación y funciona con poca luz; la fotogrametría depende de la imagen y además entrega una ortofoto de alta calidad.
Depende del menor detalle que deba representar el modelo y de la cobertura vegetal. Como referencia, para topografía de diseño bajo vegetación se trabaja con más de 100 puntos por metro cuadrado. La definimos con usted antes del vuelo, a partir del producto y la tolerancia que exige el proyecto.
Cuéntenos el área, la cobertura vegetal y el producto que necesita. Le proponemos la plataforma, la densidad y el control adecuados.